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Luz verde a la 'regla Jay Z' para propietarios de franquicias

La NBA quiere acabar con la costumbre de que los propietarios mayoritarios vendan pequeñas partes de los equipos a familiares y amigos.

En la última reunión de la Junta de Gobernadores de la NBA en Nueva York se dio luz verde a la nueva norma, llamada popularmente 'Regla Jay Z', que afecta a los pequeños propietarios de las franquicias de la liga. A partir de ahora habrá un máximo de 25 particulares con participaciones en cada uno de los equipos, y nunca podrán poseer menos del 1 % de la franquicia, por lo que se acabó el 'clientelismo' de los grandes propietarios con sus colegas y familiares.

Según cuenta Zach Lowe en Grantland, es una costumbre entre los grandes propietarios de las franquicias poner a disposición de amigos, familiares o personas estratégicas pequeñas participaciones -de entre el 0,01 y el 0,30 por ciento- de las franquicias de la NBA. La mejor liga de baloncesto del mundo pasa por el mejor momento económico de su historia, lo que supone suculentos beneficios a los poseedores de estas pequeñas porciones de capital.

Según Forbes, los 30 equipos de la NBA han aumentado su valor durante 2014 un 74 % de media, llegando algunas, como Los Angeles Lakers o New York Knicks, a duplicarse, por lo que cualquier participación e inversión, por pequeña que sea, supone una ganancia sustancial.

El nombre de la 'regla Jay Z' le viene de 2013, cuando el artista, empresario, cantante y productor vendió el 0,15 % que poseía de los Brooklyn Nets a Jason Kidd y a otro inversor para construir su agencia de representación de deportistas, Roc Nation, tal y como informó en su día el New York Times.


Por poner un ejemplo los Milwaukee Bucks pertenecen a un total de 37 personas, y se sabe que Marc Lasry y Wes Edens han estado vendiendo pequeñas participaciones, inferiores al 1 %, a personalidades estratégicas que pudieran apoyarles en la construcción de un nuevo pabellón.

Es una práctica muy común en las últimas décadas que los grandes propietarios utilicen sus participaciones en los equipos para influir y beneficiarse personalmente. La consecuencia de esta costumbre es que cada vez hay más pequeños propietarios, cuyas ínfimas participaciones no les bastan para conseguir un asiento en el pabellón, ni siquiera le otorgan preferencia para conseguir una entrada para cualquier partido.

Si hacemos el cálculo, el valor medio de cada franquicia asciende en 2015 según Forbes a los 1.100 millones de dólares, lo que sugiere que a partir de ahora el costo para ser propietario de una franquicia aumentará hasta los 11 millones de dólares -de media, ya que en los Wolves sería aproximadamente de 6,5 'kilos' y en los Lakers superaría los 22-. Se acabó el clientelismo y el utilizar un producto financiero atractivo para obtener favores.