
Son el equipo revelación de la temporada NBA, pero estos Detroit Pistons no quieren quedarse en eso, sino que están demostrando aptitudes y carácter competitivo suficiente como para dar una gran campanada en la Conferencia Este. Su desparpajo e identidad como equipo pueden hacer de ellos un rival temible en la postemporada.
Ocho triunfos consecutivos acumula Detroit Pistons, plenamente consolidado entre los seis mejores de la Conferencia Este. Por mucho potencial joven que se intuyera en la plantilla desde el arranque del curso, ni los más optimistas podrían haber imaginado esta eclosión de un equipo perfectamente engrasado, en el que hombres que parecían defenestrados han resucitado deportivamente, guiados con maestría por una estrella como Cade Cunningham,
Y es que la condición de All Star se la ha ganado a pulso el base del equipo, capaz de dirigir con maestría, imponer un ritmo e identidad de juego propios, ser una amenaza desde cualquier posición y mejorar el nivel de sus compañeros. Prueba de ello son Tobias Harris, Tim Hardaway Jr y Malik Beasley, que se presentaban a este curso con mucho que demostrar después de experiencias negativas en años anteriores, y están desplegando su mejor nivel, ofreciendo vías de anotación permanentes al equipo y descargando de responsabilidad a los jóvenes.
Ni la lesión de Jaden Ivey ha conseguido frenar a un equipo en el que Jalen Duren está dominando la pintura y donde la defensa férrea y sin fisuras de Ausar Thompson es un argumento de peso. Completan la rotación con jugadores muy fiables perfectamente conocedores de su rol, como Sasser, Stewart o el rookie Holland. Están en disposición de luchar por la quinta y cuarta plaza, no tienen presión competitiva alguna y su baloncesto fresco puede ser una pesadilla para cualquiera. Detroit Pistons puede reventar todos los pronósticos.