
Alguien que ha redefinido los límites de la NBA y se ha asentado en la gloria eterna, no se va a conformar con nada menos y sabe detectar perfectamente esos intangibles que emergen cuando algo grande se está gestando. Golden State Warriors es un equipo temible desde que llegó Jimmy Butler y las palabras de Stephen Curry confirman que, desde dentro, las sensaciones son tremendas.
Parecían un equipo defenestrado, abocado a la reconstrucción y a tirar por la borda la temporada, pero todo ha cambiado radicalmente. Golden State Warriors halló la manera de recuperar un nivel de juego acorde a la responsabilidad que entraña contar con una leyenda como Stephen Curry. El genial base es consciente de que quedan pocas balas en la recámara para luchar por otro anillo y ha redoblado su intensidad competitiva y concentración desde la llegada de Jimmy Butler.
"Tenemos aún mucho trabajo por delante, lo que deseamos es terminar con fuerza la temporada regular. Veo una identidad clara en este equipo, noche tras noche demostramos que sabemos cómo ganar partidos. Estamos haciendo todo lo que caracteriza a los equipos que ganan campeonatos, como elevar nuestro nivel en el último cuarto, ser competitivos en partidos de defensa dura y muy cerrados, imponer nuestro ritmo, salir victoriosos de encuentros de anotación alta... Todo ha cambiado mucho en los últimos dos meses", sentenció un Stephen Curry que quiere conducir a sus Golden State Warriors a los playoffs sin pasar antes por el play-in.